El botijo

Llegó a casa cansado, un servidor, y antes de nada aclaró el botijo, lo llenó y se echó un trago ni largo ni corto, no por curarse la sed, que no tenía, ni por refrescarse, que no le hacía ninguna falta, sino por recuperar sus familiares peso y volumen, por sentirse a sí mismo. Enseguida […]