Adjetivos

No recuerdo quién, el otro día, abrigado de más según tres de las cuatro estaciones bercianas y demostrando un bajísimo umbral de frustración, se levantó de la mesa en la terraza del bar de Magaz de Abajo diciendo — No aguanto más este solecito radiactivo. Uno de los tradicionales defectos de quienes se adentran, primerizos,… [+]

No todo es Bierzo

Le costaba trabajo a un servidor digerir desde Magaz de Abajo la sustancia concreta de eso que llaman el mundo hasta que se ha enterado de que el pasado jueves (quizás miércoles) la luz subió una barbaridad porque ni ha llovido ni ha soplado el viento. Y, efectivamente, lugares hay en el mundo en los… [+]

¿Por qué vives aquí?

Podríamos enunciar, a modo de irrefutable axioma (valga el pleonasmo) que si una verdad y una cabeza chocan y suena a hueco la culpa, invariablemente, será de la cabeza. Y sin embargo eso no significa que no vivamos permanentemente ocupados en la discusión que el tambor nos impone ya que las verdades vacías son necesarias… [+]

Deseo de ser catalán

No sé tú, pero yo no he dormido esta noche nada bien porque me la he pasado intentando sacarme de la cabeza a Felipe VI: su tono amenazador, su expresión severa, la realidad tan señoril y oscura en la que vive a pesar de la lámpara minera con la que le obsequió hace bien poco… [+]

Carne de cañón

Empecinados en darle vueltas a los flecos de lo importante, ya sólo hablamos de esas pocas hebras que, generosamente, la realidad acordada deposita en nuestros platos. Quemamos diarios enteros escandalizándonos por ese pelo en la sopa, como si “la sopa” ofreciese alguna seguridad suficiente o aceptable. Recuerdo una frase de René Char: “Obedeced a vuestros… [+]