El día de la huelga

El día de la huelga se levantó servidor bien temprano y en la cocina se encontró a Raquel haciendo una paella. No había más remedio; porque no era una paella para un servidor, ni para Raquel: era una paella de las que hay que hacer por narices, con huelga o sin huelga, sea laborable o… [+]

Gaviotas, gatos, lo imposible

A servidor le consta que en estas fechas a los seres humanos les entra una perversa e infundada nostalgia del alborozo infantil que sus animales de compañía, siempre atentos a aprovechar el estado de ánimo ambiental para estrechar relaciones, fomentan. Y sin embargo por un motivo o por otro en casa nadie está contento. Raquel… [+]

La poesía

Ya el imparable avance de la industria del libro, empecinada desde hace décadas en aumentar sus ventas mensuales por encima (pero muy, muy por encima) del crecimiento del número de lectores, obligaba (necesariamente) al ejercicio de una crítica “comprensiva”, razonablemente cómplice de un proyecto promisorio en cuanto capaz de generar trabajo y beneficios a personas… [+]

Artilugio 404

El domingo a primera hora de la tarde dejé lo que estaba haciendo y caminé con Raquel hasta el colegio electoral. La primavera parece haber llegado pensando sólo en cobrar e irse a casa, pero el campo rebosa vida y el verano se promete suave y fértil. Yo, convencido como estaba de que ni unos… [+]

Descanse en paz

Decía San Ambrosio que quien pregunta con mala intención no merece conocer la verdad. Servidor lo dice a cuento de la disparatada polvareda que ha levantado recientemente la opinión de su amigo Gamoneda sobre la figura de Mario Benedetti (descanse en paz) y sobre, y eso ha sido lo malo, su poesía. Gamoneda respondió con… [+]