Gente polilla

El problema de la llamada nueva política (un término que tiene los días contados) es que coloca, muy pronto, a la gente que desea creer en la posibilidad de una transformación real, de un cambio real, en la tesitura de ser polilla. Puede parecer indeseable, inoportuno y hasta poco certero dicho así, pero empieza a… [+]

Cuerpo y almas

Vivimos en un país que lleva décadas sometido a las necesidades de una cofradía corrupta y cuyos habitantes son exprimidos sin disimulo, con su consentimiento incluso, por una maquinaria viciada y abusadora. Un país del que el corrompido se sentirá parte y arte porque, naturalmente, es también corruptor. No sólo sus acciones son corruptas, los… [+]